Puede obtener más información accediendo al espacio del "Proyecto Moda Extremadura" de Fomento de Mercados.
El Plan para el Impulso y el Desarrollo de la Moda de Extremadura tienen una significación muy especial para quienes estamos empeñados en el progreso y la modernización de Extremadura. Sobre todo, cuando estas palabras se entienden en un sentido amplio, y se aplican no sólo a aquellas iniciativas que pretenden incorporar a una comunidad a ese espacio del que surgen las ideas, los valores y los gustos que marcan el ritmo de una época, sino también a los proyectos capaces de contribuir a incrementar la riqueza y mejorar el bienestar de la sociedad en que surgen. En la medida en que este proyecto participa de ambas virtudes, la Junta de Extremadura no ha dudado en apostar decididamente por su éxito.
Y es que, en primer término, el Plan para el Impulso y el Desarrollo de la Moda de Extremadura quiere servir de catalizador del talento y la creatividad que en torno al sector de la moda bulle en nuestra región. A este fin, incorpora los mecanismos precisados para aglutinar ese capital, extraer de él todas sus posibilidades, y encauzarlo hacia donde pueda recibir la atención y el aprecio que merece. Buena prueba de la seriedad con que se plantea este apoyo a la componente estética de la moda extremeña es que no sólo se atiende a lo mucho que de bueno ya existe, sino que -mediante un cuidado especial a la formación- el Plan pretende sentar las bases para que este talante encuentre en la propia región la tutela adecuada. La creación de una escuela de diseño, la convocatoria de concursos o la concesión de becas internacionales son iniciativas que hablan de forma convincente del interés de los promotores de este proyecto por situar a los creadores extremeños al máximo nivel, y hacer, en última instancia, de Extremadura un referente para este sector.
Pero, con ser importante, la moda no es sólo el talento de los diseñadores, sin una estructura empresarial capaz de poner en valor este activo, de integratorio como un eslabón más de la cadena de acciones que van desde la manufactura de las prendas hasta su promoción y comercialización, de bien poco vale la mejor constelación de modistos.
Consciente de ello, el Plan para el Impulso y el Desarrollo de la Moda de Extremadura no sólo no descuida ninguno de los aspectos que determinan el éxito de la vertiente empresarial del fenómeno de la moda, sino que afronta este reto teniendo bien presente cual es la situación actual del sector en nuestra región, sus debilidades principales y sus principales potencialidades. Fruto de este planteamiento es una panoplia de iniciativas que abarcan desde la prestación del apoyo financiero básico para la puesta en marcha de una nueva empresa, hasta la presencia de las propuestas extremeñas en los foros más destacados del circuito internacional de la moda, pasando por el pleno aprovechamiento de las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías, tanto en orden a la difusión de ideas como al cierre de transacciones comerciales; o por la creación de una imagen de marca ligada a unos rasgos bien definidos, que permitirán la identificación de las prendas acogidas a este sello y las prestigiarán ante el consumidor. A poco que los industriales textiles extremeños se impliquen en este proyecto, pronto podrán ver como, bajo esta marca, sus prendas aparecen a los ojos del consumidor revestidas de las cualidades que este sello nace para garantizar. Y podrán disfrutar también de las ventajas que una estructura organizativa integrada, regida por criterios profesionales y sensibles a sus necesidades, proporciona en los planos de la difusión y la promoción y la comercialización.
En fin, estemos ante una iniciativa que se propone contribuir al progreso de Extremadura, no sólo fomentando la presencia de nuestra comunidad en un ámbito -el de la moda- donde lo útil, lo bello y lo moderno logran un acoplamiento único, sino propiciando también que la adecuada gestión de estos valores redunde en beneficio del sector textil y del conjunto de la economía regional. |